06/07/2017 admin

Es sabido por todos, o por lo menos debería de ser sabido, que el alquiler de viviendas con el paso de los años va en aumento.

Cuando damos el paso de dar en alquiler la vivienda, es de vital importancia hacer una buena selección del inquilino para evitar todos los problemas que nos podemos encontrar si metemos al primero que nos llama para ver el inmueble. Pero… ¿qué documentación debe pedir el propietario para poder realizar una buena elección?.

DOCUMENTACIÓN BÁSICA DEL INQUILINO

  1. Lo más básico es solicitar las nóminas de trabajo y el contrato para poder certificar que ese posible inquilino tiene unos ingresos mensuales para poder hacer frente al pago de la mensualidad. Nosotros ampliamos esto, recomendando que se haga una llamada a la empresa para poder certificar que esa persona es realmente empleada allí, y así poder evitar posibles sobresaltos.
  2. Además de este tipo de comprobaciones, también sería muy interesante y nosotros lo hacemos en cada uno de nuestros alquileres, comprobar el estado de morosidad del cliente. En este punto, a título personal, nos obstaculiza que no existe un programa genérico para poder hacerlo, por lo que tendremos que acudir a algún profesional capacitado para realizar esta gestión. Con este tipo de comprobación certificamos que además de que la persona cumple con el tema laboral, también supera este ratio de morosidad, el cual consideramos muy importante para un alquiler largo y duradero.
  3. Por último, y requisito indispensable es redactar el contrato de alquiler, en el cual debemos indicar, duración y condiciones acordadas entre ambas partes por escrito. Firmar cada una de las hojas de este documento para cualquier imprevisto. De esta manera, todo se encuentra escrito y evitamos problemas por ambas partes.

GARANTÍAS ADICIONALES

Existe la posibilidad de pactar garantías adicionales tal y como indica el artículo 36 de la ley de arrendamientos urbanos.

  • Podrían ampliar la garantía de pago, con un depósito de los meses solicitados por el propietario en concepto de garantía de cobro, el cual se depositaría en la cuenta del propietario de la vivienda.
  • También solicitar un aval bancario, con el cual, el propietario podría ejecutar en el único caso de que la persona avalada dejara de pagar las rentas.

El aval también puede ser personal, en este caso se puede entender  el aval como una persona física o jurídica, la cual se convertiría en responsable subsidiario del pago de las rentas.

Es más que recomendable recopilar toda esta documentación cuando se hayan seleccionado 2 o 3 inquilinos, y cercionarse de que aquella persona que vamos a meter en nuestra casa no va a causarnos problemas a corto-medio plazo, ya que cualquier pequeño problema puede suponer continuos dolores de cabeza, y gastos económicos que podrían haberse evitado.

Así que… Se precavido y pide toda la documentación posible, o deja tu vivienda en manos de profesionales que realicen toda la gestión y el proceso por ti. En Inmuebles Valencianos consideramos que todo empieza antes… La correcta selección del inquilino es la clave de un arrendamiento tranquilo y duradero.